• Assia Ivanova Una resiliente que ama Mallorca

    La vida de Assia Ivanova cambió el día en que un autobús la atropelló a ella y a su familia en Barcelona. Su hija y ella quedaron en coma, pero los médicos les salvaron la vida. Luego de superar ese trauma y tras ayudar a su marido a superar una leucemia, en 2015 fundaron una asociación llamada “dona vida”.

    Su coach, una de las muchas personas que le ayudó en Mallorca a superar los momentos duros, habla de ella utilizando la palabra resiliencia, que significa la capacidad de superación que se tiene ante una adversidad muy grande. Para ella, los españoles tenemos que tener resiliencia para superar la situación de crisis que hemos sufrido.

    Cuando ella llegó a España procedente de Bulgaria siendo una niña, se enamoró de Mallorca y de los españoles. Nuestra forma de ser, de vivir la vida, de enfrentarnos a las situaciones adversas… Todo eso hizo que esta búlgara se quedara en España para vivir como una española.

  • Nacho Dean Un caminante por la ecología

    Nacho Dean decidió un día dar la vuelta al mundo caminando. Estuvo años recorriendo el mundo entero a pie mandando un mensaje de conservación de la naturaleza.

    Después de haber visto 33 países, Nacho tiene todas las credenciales para decir lo que nos cuenta: "España es un país muy afortunado y te das cuenta al ver cómo vive la inmensa mayoría de la humanidad. Tener agua, caminar con seguridad… Este país tiene muchas cosas buenas y esa es la razón por la que la gente viene aquí".

    Ahora Nacho quiere quitarse una espinita clavada: unir los 5 continentes nadando por sus estrechos. Después de caminar durante tantos kilómetros ¡Estamos seguros de que cumplirá ese sueño!

  • Carlos Fuentes Un ejemplo de emprendimiento

    Carlos Fuertes es un emprendedor español cuya visión de conservación de la naturaleza y el modelo de movilidad de las ciudades que ronda su cabeza lo llevó a fundar “Don Cicleto”, una empresa que se dedica a colocar estaciones de bicis por las ciudades españolas.

    Él nos dice que hay que valorar a los emprendedores, porque gracias a estos valientes hay muchas ideas que se podrían haber quedado en un cajón pero que han salido adelante para mejorar la vida de los españoles y de todo el mundo.

    Su definición de los españoles incluye la innovación, nuestras ganas de emprender y de ser aventureros y el gran talento que tenemos. ¡Siempre buscamos retos! Y desde España Ciudadana sabemos que tiene toda la razón.

  • Pau Ros Un fanático del deportes sin barreras

    Pau tuvo una complicación al nacer que le dejó con problemas de movilidad. Eso no impidió que persiguiera su sueño: ser periodista deportivo.

    Durante toda su vida ha sido fanático del RCD Mallorca. Esa pasión le dio fuerzas y ganas para poco a poco llegar a ser lo que quería. Él veía como los locutores relataban los partidos y sabía perfectamente que quería dedicarse a eso.

    Él cree que España tiene que adquirir del deporte el valor del trabajo en equipo y así remar juntos hacia un mismo objetivo. Su historia nos ha enseñado a no rendirnos nunca ante las adversidades y saber que del deporte se puede aprender mucho.

  • Victoria Marín Victoria Marín, una mano solidaria

    El amor por un ‘boquerón’ llevó a Victoria Marín a Málaga, donde cambió su vida por completo. Recién llegada a Andalucía empezó a buscar organizaciones desde las cuales pudiera ayudar a otras personas, y así se encontró con el proyecto ilusionante de la Asociación Altamar, que brinda educación a niños en riesgo de exclusión social.

    “El problema es que los padres han tenido una infancia dura, como sus hijos. No es que se conformen con lo que tienen, pero tienen vidas muy duras”, explica.

    Victoria es una firme creyente de que todos los niños tienen que poder aspirar a un mundo distinto, por lo cual hay que darles una vía a través de la cual puedan luchar para conseguir sus sueños. Ella quiere ayudarlos a través del voluntariado para que cada uno vea que tiene potencial y crea en sí mismo. “Para mi es fundamental ver que todo el mundo tiene una oportunidad”. Eso es lo que mueve su trabajo.

  • María José Moreno María José Moreno, una deportista por la igualdad

    María José Moreno conoció el balonmano en la escuela y le apasionó tanto que el deporte terminó marcando su vida: se dedicó profesionalmente a esta disciplina, representó a España como miembro de la selección nacional y ahora es presidente del equipo Rincón Fertilidad Málaga, del cual fue jugadora.

    Esta deportista ha ganado diversos torneos a nivel de clubes y con la selección, además de que en 2008 fue subcampeona del mundial de balonmano de playa que se celebró en Cádiz.

    “Es una satisfacción haber sido parte del crecimiento de esta disciplina deportiva, ahora las gradas se llenan, viene la televisión y ha aumentado mucho la atención. Nos alegra mucho haber puesto nuestro granito de arena y el reto es ser más profesionales y que la gente nos trate como tal”, comenta María José.

    Además, esta malagueña aspira a que se reivindique cada vez más el papel de la mujer en el deporte. “Por desgracia, siempre tenemos que hablar de la desigualdad, pero poco a poco estamos haciendo un gran trabajo para que se nos tenga mucho más en cuenta. Hay que seguir en esa línea y ese camino”, asegura.

  • Nico Ortiz Nico, un defensor de la igualdad

    Nico Ortiz sufrió con 19 años un accidente que le provocó una tetraplejia. La situación cambió su vida, pero no lo hundió. Con el apoyo de su familia salió adelante y hoy tiene la fuerza para participar en movimientos sociales que promueven la accesibilidad. Él piensa que todavía hay que trabajar para mejorar la inclusión en España.

    Nico aspira a que todas las personas con discapacidad física puedan vivir su propia vida y emanciparse. Para ello cree que es necesario que todos colaboremos para que sea posible.

    “El objetivo común debe ser mejorar el país, un país que yo creo que es rico en diversidad cultural, social, capacidad de la gente. Hay que mejorar el futuro de todas las personas mejorando lo que ya tenemos en el presente“, cuenta.

    Su accidente le hizo creer más en la necesidad de que exista la igualdad de oportunidades sea cual sea la condición de las personas, "física o de cualquier otro tipo”. Nico celebra la diversidad de España, pero sueña con que se promocione aún más en el futuro.

  • Víctor Gutiérrez Un waterpolista sin caretas

    Víctor Gutiérrez conoció a los 8 años su mayor pasión: el waterpolo. Desde entonces tuvo entre ceja y ceja el sueño de representar a España en la selección absoluta de ese deporte, lo cual ha hecho ya en más de 70 ocasiones y en el pasado mundial de la disciplina en Hungría.

    En 2016 decidió hacer pública su condición sexual para “romper un tabú” que todavía existe en muchos deportes de equipo. Tuvo dos motivos para hacerlo: el apoyo que sintió de parte de todos sus compañeros de disciplina que sabían que es homosexual y las ganas de enseñar a otras personas lo importante que es vivir en libertad y revelarse tal cual se es.

    Desde entonces, Víctor ha recorrido diversos lugares de España como activista LGTBI para expresar a la gente lo importante que es vivir sin caretas y ayudar a quienes no se atreven a hacer pública su sexualidad por miedo a la homofobia.

    Víctor agradece que España es un país que ha progresado mucho en los últimos años y acepta cada vez con más facilidad la diversidad sexual. Piensa que los españoles nos caracterizamos por no rendirnos pase lo que pase y cree que “este gen y esta manera de afrontar las situaciones adversas hará que entre todos construyamos un futuro mejor unidos y siempre remando juntos”.

  • Miriam Fernández Una artista que desafía diagnósticos

    Una falta de oxígeno complicó el nacimiento de Miriam Fernández, lo que le ocasionó una parálisis cerebral que le afectó a las piernas. Los médicos le dijeron a su familia que jamás podría caminar, pero sus padres y ella desafiaron a la ciencia con esfuerzo y esperanza, lo que le permitió dar sus primeros pasos a los cuatro años de edad.

    Desde entonces, Miriam nunca se pregunta “¿por qué?”, afronta todo en la vida con la pregunta de “¿para qué?” e intenta encontrar enseñanzas y motivos para seguir adelante pese a cualquier dificultad. Se ha unido a España Ciudadana porque considera que es una plataforma maravillosa para que aprendamos los unos de los otros, aunque aclara que su corazón no pertenece a ningún partido político.

    Miriam ha seguido desafiando diagnósticos en distintas áreas. De niña le dijeron que no podría nadar y terminó siendo campeona española de natación en diversas categorías; años más tarde, en 2012, ganó el programa televisivo “Tú sí que vales” por su habilidad para cantar, lo que le permitió grabar su primer disco; hoy escribe obras de teatro y es miembro de un grupo que ayuda a personas con discapacidad. 

    Ve el futuro de España con esperanza, aunque hay detalles que quisiera cambiar. “Me gustaría que nos fijemos más en los demás y nos ayudemos entre sí. Tiene que haber más respeto por todo y hay que valorar mucho más la diversidad como algo positivo”, considera.

  • Kasia Kotficki Una superviviente de la violencia machista

    El amor impulsó a Kasia Kotficki a dejar su Polonia natal y emigrar a España el 20 de enero de 2001. “Apenas llegué me pareció un país maravilloso por sus colores, totalmente distintos al gris que tiene Polonia por su clima”, confiesa.

    En Madrid, Kasia ha vivido algunos de los mejores momentos de su vida, como el nacimiento de sus dos hijas. Sin embargo, no todo ha sido perfecto. Hace unos años fue víctima de violencia machista cuando su marido la apuñaló dos veces y casi le causa la muerte.

    “Cuando te despiertas de una agresión tan grave como la mía o cualquier tipo de accidente, tu vida cambia radicalmente. Ya no prestas atención a las cosas grandes sino a las cosas pequeñas”, advierte. Esta mentalidad le permitió superar ese suceso con valentía, hasta el punto de que hoy se rebela contra el término víctima y asegura que es una “superviviente”. 

    Desde que su caso se hizo público, ha dedicado parte de su tiempo a ayudar y aconsejar a otras mujeres afectadas por la violencia de género. También ha participado en una subcomisión del Congreso para exponer su historia y debatir sobre cómo enfrentar este problema.

    Kasia ve el futuro con esperanza. “España tiene mucha riqueza por los propios españoles y por los extranjeros que hemos llegado aquí. No me arrepiento nunca de haber venido, ni en los días más negros. Es una experiencia tremenda y me ha enriquecido mucho como persona y no me veo en otro sitio del mundo”, revela 17 años después.